Jumilla celebra el “sakura” japonesa

Los dueños de Finca Toli, pioneros en cultivar cerezas en la Región, reciben visitantes para ver la espectacular floración de estos árboles.

En Jumilla se ha instaurado la celebración de una fiesta tradicional japonesa, la ‘sakura’. O más bien en Finca Toli, donde los hermanos Agustín y Pedro Carrión, pioneros en el cultivo de cereza en la Región, ya cuentan con 40 hectáreas de estos árboles cuya floración es un espectáculo que brinda la naturaleza. En sus tierras, junto a la carretera de Ontur, aún llama más la atención que en Japón, donde abundan los cerezos. En mitad de un paisaje dominado por viñas, destacan sus «joyas» formando un manto blanco que atrae a visitantes en autobús y que simbolizan el éxito de dos luchadores.

«Hoy es la ‘sakura’ -comenta Agustín divertido-, parecemos japoneses porque aquí estamos festejándolo. O como dice mi hermano, que es muy bromista, ‘los japoneses nos han copiado a nosotros’ porque aquí ya hacíamos ‘sakura’ cada vez que nos salía algo bien en esta aventura». Una aventura que se ha convertido en un próspero negocio. De hecho, la Consejería de Agricultura y el Imida desarrollan las variedades que ellos lograron adaptar a la climatología del Altiplano para que otros agricultores se lancen al cultivo de esta preciada fruta.

Los hermanos Carrión inauguraron una sección semanal de este periódico que se titulaba ‘Héroes en tiempos de crisis’ en febrero de 2010. «¿Se acuerda cuando nos llamaban locos por arrancar las viñas para plantar cerezos? Pues ahora imitan la locura. Muchos quieren estar ‘locos’ y tener cerezas». Finca Toli ha duplicado la superficie de cerezos y espera recogen 400.000 kilos en esta campaña, que se venderán en grandes superficies de España, Alemania, Reino Unido y Rusia. Pero que nadie se llame a engaño: esto es un negocio vocacional. Hay que vigilar el tiempo y cuidar el fruto 365 día al año. Como dice Agustín, «a la fortuna hay que ayudarla con trabajo».